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Además de las cuatro denominaciones de
origen el territorio vitivinícola de Aragón
se completa con seis zonas de vino de la tierra:
Valle del Cinca, Terrazas del Gállego,
Bajo Aragón, Campo de Belchite, Valdejalón
y Valle del Jiloca.
De todas ellas la zona más avanzada y dinámica
es Valle del Cinca gracias al protagonismo
de tres bodegas que desde un principio tuvieron
muy claras las ideas del camino a seguir.
En Terrazas del Gállego la
superficie vitícola es muy reducida, a
pesar de que en todos los pueblos aún quedan
viñas para elaborar vinos artesanos destinados
al autoconsumo.
En el Bajo Aragón existen
varias bodegas que embotellan y comercializan
sus productos con relativo éxito en el
mercado local.
La zona Campo de Belchite se sustenta
básicamente sobre los núcleos vitícolas
de Muniesa y Lécera. En esta zona aparece
la variedad autóctona Drechero
con posibilidades para producir y comercializar
vinos originales en la línea que demanda
el mercado actual.
Valdejalón ha empezado a mirar
otra vez al vino. En 1980 esta zona cultivaba
más de 15.000 hectáreas de vid y
en el año 2000 no llegaban a las 3.000
porque la agricultura se decantó por el
cultivo de los frutales. En los últimos
años se han dado cuenta de que el vino
puede ser un buen complemento de la economía
agraria de la zona.
En el Valle del Jiloca, las viñas
se encuentran en las laderas pizarrosas del Sistema
Ibérico y, normalmente, son viejas. Existen
varias bodegas en producción y los vinos
son muy demandados por embotelladores de otros
lugares por sus cualidades.
Fuente

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